6.11.11

Es necesario buscar alternativas para minimizar el impacto de la Villa, advierte

La urbanización de El Bajío sería el error del siglo, señala investigador del CUCBA

Fernando Guzmán no tiene los conocimientos técnicos para dimensionar las afectaciones, afirma

ANÍBAL VIVAR GALVÁN

Aspecto del lugar donde se descargan los desechos de la Villa Panamericana, en El Bajío
Aspecto del lugar donde se descargan los desechos de la Villa Panamericana, en El Bajío Foto: FOTO ARTURO CAMPOS CEDILLO

Lo ocurrido con las aguas negras que fueron arrojadas de la Villa Panamericana “es un primer aviso de que las cosas no están bien”, afirmó el investigador del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA) de la Universidad de Guadalajara, Miguel Magaña Virgen, quien consideró que se requiere tener un plan adecuado para la zona de El Bajío con la intención de que no se convierta en zona habitacional.

“Hay muchas alternativas y habrá que escuchar las propuestas de muchas personas que están interesadas en la protección, en esta caso, de El Bajío. Me parece que es claro, no solamente por esta descarga de aguas residuales, que quizá pueda resolverse, sino por todo lo que conlleva su urbanización. Sería el gran error del siglo urbanizarlo y me parece que a esas construcciones tendrá que darse un uso tal que no genere el impacto que está previsto, y que de alguna manera sean útiles para la zona”, dijo el investigador quien consideró que debe detenerse de manera urgente el proceso de urbanización en el sitio.

Magaña Virgen recordó que su petición es respaldada por las normas y reglas establecidas en el ordenamiento ecológico para la zona, por lo que las autoridades de todos los niveles deben apegarse a dichos reglamentos.

Añadió que aun cuando la descarga de aguas que se realizó no genera más que problemas de salud, esto debe ser atendido y revisado, puesto que son situaciones que no se deben dejar pasar; puntualizó además que en caso de se tengan que incrementar los aspectos técnicos para evitar una mayor contaminación o para sanear las zonas ya afectadas, el costo económico de ello tendrá que ser asumido por la instancia que generó los contaminantes.

“El acuífero es muy profundo, estamos hablando de miles de metros; no llega la contaminación al acuífero profundo, pero sí llega al manto freático, es más superficial y es de donde toman agua los pozos, ahí sí llega la contaminación, sobre todo lo orgánico, porque esto alimenta el suelo. Sustancias (como) los detergentes o los elementos químicos que se utilizan en las villas, eso es lo que también está generando problemas, están creando conflictos. Si se contaminan los mantos que están a 30 metros de distancia debe haber una conexión, porque el suelo es arenoso y hay una filtración, entonces sí hay una contaminación de mantos freáticos salvo que se demuestre lo contrario con un laboratorio honesto”, dijo, y agregó que es indispensable que los distintos niveles de gobierno presenten pruebas veraces y confiables cuando señalan que existió o no daño al entorno de El Bajío, tanto con la construcción de las villas como con las descargas de aguas negras que se hicieron.

Magaña Virgen recordó que el asunto de las afectaciones a esta zona no está exento de aspectos políticos por lo que, mencionó, muchas declaraciones que se hacen al respecto tienen la intención de ser parte del golpeteo político, sin embargo, precisó que otros mandatarios, como el secretario general de Gobierno, Fernando Guzmán, no cuentan con los conocimientos técnicos para dimensionar las afectaciones que ya tiene el entorno de la villa.

El académico del CUCBA agregó que el Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado fue omiso al no realizar una verdadera supervisión de la zona puesto que el organismo sabía que no se contaba con permisos ni para la utilización de agua ni para las descargas de líquidos residuales.

Añadió que otra instancia que tiene responsabilidad en el tema es la Comisión Nacional del Agua, encargada de revisar el uso del acuífero, sin embargo hasta el momento la dependencia no ha realizado ninguna manifestación al respecto.

El investigador aseguró lo anterior luego de presentar, de nueva cuenta, un análisis de la Manifestación de Impacto Ambiental, que fue dado a conocer por primera vez en el 18 de noviembre del año pasado, en el que detalla las irregularidades del documento, entre las que se encuentran: la revisión del mismo –que fue hecha en tan sólo una semana cuando normalmente esto requiere de algunos meses–, las recomendaciones de parte del equipo de especialistas y la violación de varios reglamentos, con lo que se trasgrede la habitabilidad y se incrementan los daños a la zona.

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